domingo, 18 de mayo de 2014

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Fuera del dédalo, el vaivén de las frases, de los momentos, de las cosas... Los mensajes ocultos en las palabras, los secretos guardados por años que salen a relucir y sembrando dudas o convicciones.

Fuera del dédalo, el trabajo mal pagado, las citas infructuosas, los intereses ajenos que vuelcan los propios, los planes mal elaborados o los sueños truncados...

Fuera del dédalo, el silencio una vez más, los recuerdos por enésima ocasión, los errores situados en el psiqué o en la moral, los derribos de la fe y lo en ocasiones absurdo de la religión...

Fuera del dédalo, la música y su magia, la búsqueda en vano, el ir y venir del dinero, los recorridos que no nos llevan a ningún lado, la otra parte de ti que me faltaba por conocer...

Fuera del dédalo, el apodo extraño, la llamada silenciosa, la visita inesperada, la textura del coqueteo, la franquicia de tu amor o de tu palabra, la tristeza impresa en mis textos o mis notas... mis canciones.


Fuera del dédalo reafirmo una vez más que sigo en cierta forma atado aquí, a expensas del clima, de la llamada, de la verdad, de cierta mentira, de la llama candente del sexo, de los sueños inquietantes, de la palabra ajena que reconforta, de la piel, del agua, del alimento amoroso y de ti...

domingo, 11 de mayo de 2014

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Habrá momentos en que estarás cerca en definitiva, aún y cuando tenga meses sin verte... Será cuando justo anides en mis sueños y, por más que intentes estar incluso del otro lado del mundo, lo inevitable se logrará.

Habrá momentos en que te volveré a poseer en definitiva... Será cuando, aún sin tú quererlo, te poseeré en mis sueños y serás más que mía en más de una ocasión mientras continúe con vida y, aún coloques un conturón de castidad, penetraré más que al fondo en nueva ocasión.

Habrá momentos en que volveré a conversar contigo en definitiva... Aún sin una red social, sin un aparato celular, sin que incluso salga desde mi garganta una palabra conocida por mi vocabulario castellano o con el uso de mi mal inglés aunque tapes tus oídos o zurzas tus labios.

Habrá momentos en que vuelva a escribirte en definitiva... Que sea nuevamente tu nombre el que predomine en el encabezado de cada texto aún cuando canceles tus cuentas de correo, te mudes de domicilio diariamente o vivas en alguna rúa de ninguna urbe.


Habrá canciones nuevas en definitiva... Estarás tú en ellas aún y cuando te conviertas en la persona más insensible y optes por cancelar tus oídos o sacarte los ojos para impedir que puedas llorar debido a mis notas y sentir musical dedicado a ti.

Será sólo hasta entonces.

lunes, 5 de mayo de 2014

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Cada quién con sus vicios, con sus ocupaciones, con sus ideas y prejuicios que le llevan al rincón de su laberinto.
Cada quién con su ir y venir, con su quizá sólo dar vueltas en el mismo círculo o en el mismo espacio desde donde habían iniciado desde su principio.

Cada cuál con su pena, con su necesidad, con su propio acervo y su visión acerca de su dédalo; con su magia, su porción de estiércol en el cerebro o en el ano esperando el momento justo para mostrarse o con el deseo de sacarlo en definitiva y no permitir que se vuelva a formar en su interior.

Cada uno con su maraña de situaciones que le otorgan su mote, que le brindan su mejor oportunidad, que le acercan a su maestría mundana o que le forjan su elixir vivencial.
Cada uno con su mañana, con su ayer, con su pasado puesto en el futuro erróneamente o con su futuro basado en su pasado por desventura propia y por erro personal.


Qué mejor que dar forma y/o tocar fondo a lo propio!
Qué sentimiento habrá mejor que el de poder sentirse orgulloso de los propios logros!
Qué iracundo quedará aquel quien no hizo lo suyo en su momento y hoy se lamenta de esto y aquello...

Qué gana de poder asir toda esa experiencia en una sola mano y, con la otra, el golpear firmemente al mundo y a su gente sabiéndonos mejores y plenos!
Qué gana de amar!
Qué triste el saberse del montón y ser observado como cosa extraña en el mundo... cuando sabemos que cada uno somos únicos e irrepetibles.

...como si ese fuera nuestro pecado...

miércoles, 30 de abril de 2014

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Qué hermoso el poder ser niño y olvidarte de cuanto desorden pudieras tener en casa, de cuán sucio pudieras estar debido al juego, al ir y venir o al simple hecho de vivir.

Qué hermoso el poder tener niños cerca a ti y poder recrear la vista con sus ocurrencias, con sus frases, con sus preguntas simples y blancas sin el menor atisbo de morbosidad o mala intención.

Qué hermoso el poder sacudir el polvo anciano y recordar la infancia, llorar una vez más por aquel helado derramado, por la burla en el aula de clases; remembrar a nuestro amor estudiantil y saber cuán errados estuvimos en cuanto a gustos o madurez.

Qué hermoso el poder catar los sabores de aquellos años en la actualidad, el acudir a un pueblo a degustar de lo típico culinario ahí y redescubrir el sazón de mamá, de la lonchería del plantel, de aquellos pastelillos que sólo podíamos adquirir en el tendejón frente a casa...

Qué hermoso el regresar a aquel lugar que nos vió crecer y saberlo pequeño; descubrirlo más frío y vacío que en aquel entonces y llorar mirándonos a nosotros mismos corriendo por aquellas calles inmersos en juegos, en rondas, sin un mañana por descubrir, sin una vida de qué preocuparse... sólo viviendo!


Qué hermoso el ser niño!
Qué tristeza el que lo hayamos olvidado...
Qué triste el que no deseemos el volver atrás...
Qué triste no seguir soñando cual lo hicimos en aquel ayer...

Y mucho más triste el descubrir aún niños que lloran, que padecen, que emigran, que no sueñan, que son maltratados o que no poseen al menos el alimento diario para sencillamente vivir y ser lo que son: niños.

domingo, 20 de abril de 2014

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Supongo que, mientras crecemos, nuestra manera de ver la vida y de llevarla a cabo suele ser moderada, desinteresada y/o con ciertos dotes de menosprecio o atención. Todo puede ir intrínseco en ese camino hasta llegar a nuestra mayoría de edad.

Las cosas que nos suceden nos van formando de manera tal que podemos discernir mejor, que cada experiencia nos dota de razón y ecuanimidad para seguir corrigiendo los que suponemos sólo son detalles y así terminar siendo más personas, más humanos o más valiosos tanto para nosotros mismos como para nuestro derredor... pero, qué tan dispuestos seguimos por la vida para continuar corrigiendo esto o aquello?

En los dos últimos días esto ha salido a colación desde una amistad u otra y, quizá lo peor, es que no me lo han dicho directamente, sólo lo han comentado entre quienes están cercanos a mí dejandome en cierta duda del si realmente sigo optando por mejorar o intentando hacer lo correcto con cada día que pasa.

Sigo, por ejemplo, buscando ese equilibrio tan importante ante mi esposa determinando qué es lo mejor para ambos y fundirnos en uno solo (aunque, al final del "estira y afloja" sólo uno de los dos salga lastimado) y ella opta por hacer lo mismo hacia mí; vaya, nuestra búsqueda sigue vigente y con buenos y sanos resultados a la fecha.

Atrás (al parecer) han quedado gruesas discusiones que hoy sólo tienden a ser recordatorios de "lo que no debemos hacer" por bien mutuo mas, frente a los demás (y aquí hablo solo de mí) pareciera que, haga lo que haga, no termino por convencer a nadie del qué pretendo, del quién soy realmente o del cómo es que podría reaccionar ante una u otra situación y, al final, descubro que sigo errando en el corregir de las cosas.

Esto no debería importarme del todo. La gente tiende a especular demasiado temprano y a criticar y juzgar más pronto que las oportunidades mías de demostrar lo contrario a su ya arraigada aseveración dejandome muchas veces tan desarmado ante el todo que culmina en defraudarme y en menear mi cabeza en ademán negativo... y, pues, a fin de cuentas, parece que sí me importa.


Cuánto más pues he de soportar seguir luchando contra cualquier ente que osa a juzgar sin antes conocer y, cuánto más podré corregir hoy día y a mi edad del todo lo que me falta por resarcir tanto de mi temperamento como de mi profesión y/o persona?

Cuánto más...? ...más, sabiendo que sólo "uno debe salir lastimado" y no muchos.

jueves, 10 de abril de 2014

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Habrá quizá que darle un nuevo respiro a esto; menear la cabeza de vez en vez para sólo dejar a la imaginación el resto y no caer en susceptibilidades que puedan corroer parte de lo que en esencia se maneja o plantea.

Habrá quizá que darle el revés a las cosas que malgastan el entorno, a esas que sólo pareciera que dañan parte de la ilusión o el sueño y no mezclar a la madre música que nos mantiene, nos da de comer y nos alimenta el alma desde su ángulo pues, supongo, ella hoy sí que no tiene nada qué ver con todo esto.

Habrá quizá que guardar silencio reticente y escucharlo como parte mismo del todo; que nuestros oídos se saturen de toda esa gama que brinda la ausencia propia del color auditivo y cerrar también los ojos; dejarnos llevar sólo por el corazón una vez más quien ha sido el causante de las mejores situaciones.

Habrá quizá que dejar que predomine más el sentimiento que, como ya mencioné, aunado al corazón y al propio instinto nos podrá trasladar a la siguiente zona del dédalo donde quizá siga ausente mas, tú al menos, estarás más que adentrada.

Habrá quizá que dejar de utilizar al oportunismo como base aleatoria del amor, como vínculo estrecho del momento en sí y dejar de convertirlo en palabra que comulga aleatoriamente con nuestro todo que, aunque no hemos notado que predomine en sí, sucede que en ocasiones el resto podría notarlo y hacerlo notar en nuestro haber y actuar.


Habrá quizá que darle oportunidad al "tal vez"... para que esto siga teniendo entretantos, pormenores, alguna que otra sorpresa y darle chance al juego, al azar, al destino como momentáneo y perenne guía hacia el todo pues, sospecho, existe alguien más poderoso que nosotros mismos quien actúa según profecía y nos mantiene en vilo, ensanchados, apretados y atados.

Habrá quizá un "quizá"...

jueves, 3 de abril de 2014

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No sé si tiene qué ver con que me estoy volviendo viejo... sencillamente existen acontecimientos que no puedo recordar.
Lo peor del caso es que no hace muchos años que dichos acontecimientos hayan ocurrido y, ello, me abochorna un tanto.

Existen otros (como todo) que no puedo olvidar y, quiero creer, son los que más me han marcado en la vida.
Mas, volviendo a aquellos sucesos olvidados, probablemente no repercutieron con la eficiencia que deberían en mi haber y, sin embargo, para otras personas sí fueron "importantes" o trascendentes -por decirlo de alguna manera- pues me los recuerdan hoy día y me quedo en blanco ante sus comentarios.

Anoche me sucedió uno de ellos y, por más que intenté remembrar la imagen o recrearla en mi mente sencillamente no pude.
Tenía qué ver con mi música y, lo más extraño, es que suelo recordar casi todo lo que sucedió entorno a ella pues, cada canción propia, encierra esa pequeña historia que dio origen a la melidía o a parte de la letra en sí.

Quise creer que todo lo sucedido es el resultado del por qué es que ya no hago más lo mío en los escenarios y que ha terminado por deteriorar gradualmente mis recuerdos... aunque no debería existir excusa pues, si el suceso fue relevante para aquel quien me lo exponía, en realidad no entendí la ausencia en mi memoria del hecho.

La preocupación generalizada por el sustento familiar me ha hecho un mercenario de la música y, en ello, no participa casi nunca lo de mi autoría y, aquellos posteos anteriores donde tanto "el panda" como el trovador Manuel Bustamante tuvieron parte de mi eco, supongo que sólo forman parte de mi inquietud al no haber seguido sus mismos pasos al tratar de perseverar en lo mío. Los 'resultados' que observé en su actuar sólo me despertaron una ligera idea del "qué habrá sido".

Así pues, eventualmente surge un detalle u otro que rescata desde lo semi-olvidado parte de lo que fue y, en verdad me preocupa, el olvidar detalles que deberían formar parte casi esencial del todo pues, sigo siendo músico, y ciertas personas aún se mantienen cercanas a mí por aquello que intenté sembrar musicalmente en los demás apoyado en mis composiciones.


En verdad, ruego a ti, que si olvido parte de lo que ha sido mi vida sepas comprender pues, aunque pareciera que no debería tener excusa, de cierta forma esta aparece a fin de disculpa.

Incluso este texto...

martes, 25 de marzo de 2014

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Supongo que, tratándose de estupidez o falta de madurez, no es posible hacer gran cosa.

Comentaba en un post anterior respecto a la falta de interés por parte de la gente que habita esta leal ciudad (que sigo sin entender por qué le dicen así... leal a qué?) y, tras ciertos sucesos de los últimos días es que sigo sosteniendo la apatía, estupidez extrema, barbarie y falta de madurez de esta pocilga cultural que llaman Guadalajara.

Sí, sí me duele en cierta forma el decirlo pues yo mismo formé parte de ella y, hoy día, con la extensión que ha sufrido el crecimiento urbano, es que ya ha alcanzado dicho extenderse hasta Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco, Tonalá y otras comunidades que, en inicio, eran simples pueblitos o ranchos (hablo de San Sebastián, Tesistán, Santa Anita, Juanacatlán y otros más que omito) y que, gracias a las acciones del principal municipio, es que nos "lleva entre las patas" a todos los demás. O sea que, si algo se comete en Guadalajara, todos los que lo circunvecinan "resultamos de alguna manera culpables".

Me competería sólo hablar de lo que logramos en el escenario otro compañero músico y yo en cierto lugar en Guadalajara (al cual sólo acudieron cuatro personas cuando, en la zona metropolitana, ya somos más de ocho millones) y que nos dejó entrever el que sigue (y seguirá por mucho tiempo) la ausencia de gana hacia la propuesta por parte de nuestro querido y "leal" público citadino.

Me sorprendió en exceso el que se siga creyendo que sólo el virtuosismo es capaz de atraer a más oyentes y/o espectadores y volví a catar de labios de mi compañero el que no está casado con muchos principios que yo he considerado para mi vida y donde él sencillamente no comulga ni comparte opinión. Independientemente de los gustos musicales, alguna ocasión habíamos comentado que, siendo este arte universal, es más sencillo comulgar en el medio... y parcamente me ha callado la boca y no predominó esa noche sino sólo su apreciación y comentario.

Muchas de esas veces sólo escucho o "me dejo llevar".

Por otro lado, la demostración más férrea de barbarismo, estupidez y falta de raciocinio, fue en definitiva la que se llevó a cabo este sábado pasado en el estadio Jalisco de esta ciudad comandada por el mote de "leal" y que no resulta sino sólo ser una cucharada más de rancheros sin escrúpulos que hacen su ley echando por encima los derechos de los demás sólo por ser ellos los "más".

Siendo un "clásico futbolero" local y de antaño, qué tristeza me da el saberlos aún férreos y acérrimos defensores de un par de colores puestos en una camiseta deportiva y que no puede sino sólo significar estupidez, fanatismo mal encauzado o cualquier otro mote despectivo por y en relación a los hechos ocurridos en la gradería de aquel recinto.
Todos los que saben de los sucesos saben que me quedaría siempre corto con mis palabras.


Supongo que, tratándose de estupidez o falta de madurez, no hay mucho qué hacer... y, lo peor, es que "yo formo parte del grueso" -sólo por vivir aquí-.

viernes, 21 de marzo de 2014

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Muchas de las veces (y aún estando inmerso en el dédalo) la vergüenza ha sido la que predomina frente a otras personas que provienen de otro estado de nuestra República debido al tipo de gente que habita esta ciudad a la cual "orgullosamente" hemos llamado el rancho... el enooorme rancho.

Muchos eventos importantes en esta ciudad de Guadalajara se han gestado con una factura propia de primer mundo y lamentablemente el comportamiento de mis vecinos y conciudadanos ha sido por demás nefasta, inepta y estúpida a más no poder demostrando con ello que, insisto, forman parte de este enooorme rancho que denominamos ciudad.

Silvio Rodríguez ya lo constató por citar sólo uno de tantos otros ejemplos y, qué tristeza! pues seguirán llegando excelentes propuestas a nuestra creciente ciudad que terminarán por desencantarse al toparse con estos entes de muy poca apertura al arte o al progreso. Al cambio.

Dos compañeros músicos y compositores oriundos de Oaxaca intentaron también en estos días mostrar parte de su trabajo y empeño musical y, no les miento, uno de ellos, Juan Manuel Pérez Castellanos ("el panda") ya cató a esta 'leal ciudad' pues, después de varias presentaciones, su ingreso apenas fue de doscientos pesos (poco más poco menos).
Terminamos siendo los amigos quienes lo acompañaron tanto a él como a Manuel Ballesteros quienes aplaudimos su talento (porque vaya que hay talento en ellos!).

Bromeaban en este día en cierta estación de radio algunas personas al decir que, en treinta años, sí ha evolucionado la ciudad y, para muestra, la catedral metropolitana ya cuenta con alumbrado propio a manera de atracción turística que, con un costo de doce millones de pesos, presumen desde esta noche los apatíos... perdón, tapatíos (cuando, a unas cuantas cuadras más dentro del mismo municipio, no se ha podido reparar tres o cuatro decenas de lámparas del alumbrado público que siguen descompuestas o apagadas desde hace meses...) Ese, justamente ese es nuestro "adelanto metropolitano" (más atole con el dedo!).


¡Quién puta madre gasta doce millones en su instalación eléctrica e iluminación?! El enorme hotel RIU acaso?
Perdón... pero es que la vergüenza no me deja pensar claramente y me ofusco...

sábado, 15 de marzo de 2014

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...y es que todo "se queda corto", tiende a ser menos que nada cuando se habla de la totalidad del cosmos.
Mi dédalo, laberinto o traba vivencial no es sino nada comparado con la hecatombe trivial del universo, con el ritmo acelerado de la combustión de cualquier sol o de la gama que ofrece el nacimiento de una estrella.

Todo lo que conocemos aquí, la Internet, la "inmensidad" del mar, todos los inventos del hombre, la tecnología más avanzada de nuestro hoy o incluso el propio tamaño de nuestro planeta... todo, todo ello se resume en nada comparado con lo que se deseé comparar en el firmamento.

Miles de millones de galaxias danzando frente a nuestros ojos a través de los telescopios más potentes que, siendo sinceros, sólo alcanzan a ver una mísera parte del vasto universo y, lo peor de todo, que su luz no es la "actual", la que vive en este preciso instante pues nos llega con un retardo extremadamente elevado dada la velocidad de la luz y su lejanía con nuetsro planeta.

Millones de millones de planetas orbitando en cada uno de esos soles que conforman las galaxias en cuestión no pueden sino sólo decirnos que dejemos de pensar en estupideces, que erradiquemos de cualquier manera toda forma problemática hacvia nuestra vida pues es por demás que nos enfrasquemos en vanalidades que ni siquiera tienen algo que ver con lo existencial... No fuimos creados para terminar en sólo problemas y conflictos.

No puedo entender mi vida sin lo que conozco y, eso, justamente es lo que no termino por entender al intentar hacer comparaciones, al desear acercarme siquiera un poco a "otro estilo de vida" que no sea el de este planeta...
Ciertamente disfruto mucho de cada cosa en esta corta vida, de cada descubrimiento, de la música, lo culinario, los paisajes, el color, los sueños, las drogas, el alcohol, el trabajo y lo familiar que me rodea... pero me inquieta mucho qué hay más allá de todo lo evidente.


Qué lamentable que "todo se quede corto" ante el todo y qué triste es vernos sumergidos en estupideces mundanas y/o humanas que no lograrán trascender jamás en la actividad propia del cosmos... así vivamos millones de años.

Y, por otro lado, qué imposible el tratar de descifrar su funcionamiento.