miércoles, 13 de octubre de 2021

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No habrá sorpresas en lo sucesivo.
Así inició la travesía colmada de vídeos en mi canal de YouTube. Y de pronto un par de detalles, el más sobresaliente a la fecha, el que me envía la esposa del autor de cierto cover que realicé allá por 2016 y que, probablemente, hasta ahora fue que lo vio en compañía de y que, según sus palabras, está mejor que muchos otros que pululan la red.

No deseaba sorpresas en lo sucesivo.
Así inició la travesía colmada hoy de escritos en cada uno de mis blogs y donde, cada dédalo, encierra profundo sentir, experiencias, bocetos literarios, sueños y/o pensamientos en general. Y, de pronto, un par de detalles que has exteriorizado hacia el mundo refiriéndote a ellos donde "no me haces partícipe" y sólo juzgas o señalas.

No deseaba sorpresas en lo sucesivo.
Así inició la travesía de mi composición y que hoy día ya rebasa las diez docenas en su haber y donde, desde lo más profundo de mi amor, mi entereza y mi sentir, he intentado dar forma musical a lo intangible, a lo simbólico o a lo inasible. Y, de pronto, un par de ellos se asoman después de catorce años de no hacerlos, de no ir más allá del día, de lo vivido, de lo ya conocido.

No deseaba sorpresas en lo sucesivo.
Así inició mi estadía en las redes sociales y desde donde más y más contactos he tenido, casi todos ellos, viejos conocidos u otros nuevos que se suman con cada semana, cada mes o muy esporádicamente. Y, de pronto, la sorpresa de saberte "un tanto olvidado" gracias a ciertos logaritmos de las propias redes, de cambios en las políticas y el deseo de lucro por parte de los dueños.


Quizá mamá no deseaba sorpresas indeseables en su vida... quizá tú también estés en espera de ninguna desagradable.  Mas, sabrás de cierto, que cualquier cosa que hagas, cualquier actitud que adoptes, cualquier actividad que realices, acción o no acción, seguro te "traerá sorpresas" sin siquiera desearlas.
Habrá, pues, alimento especial, mundano o social que deja de ser cotidiano y que se asoma con cada viro del dédalo.

domingo, 19 de septiembre de 2021

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Ciertamente ya no soy el mismo que hace algunos buenos años.

Allá, cuando creía que podría gustar con mis escritos o mi música y, después del después, las letras que más he deseado fueran leídas han estado más que ausentes a los ojos de quienes importa y, mi música, ha terminado por gustar más a hombres que a mujeres en un porcentaje exageradamente elevado.

Ya no soy aquel que intenta soñar despierto. La vida misma se encargó de ponerme "en orden" con algunas ideas (no todas) y, otras, han seguido tropezando entre los demás que (como dicen muchos) deberían "buscarse su vida" y no fijarse demasiado en la de los demás.

Mi preocupación ha terminado por devastar lo ya preocupante, mi economía sencillamente se ha ido al traste y, aunque no falta para el alimento básico, sí, aquellos que dependen de mí, ya han tenido que tomar un viro más que apremiante para vida de mantenerse con vida... cosa que suma preocupación a lo ya preocupante.

Más cansado día a día de mensajes y/o frases de motivación, de otras con carácter meramente romántico o amoroso, de canciones dirigidas a quienes no entienden o no quieren escuchar, de posturas grupales que sólo orillan a la desgana y, en mi observar, prefiero dejar que todo se suscite.

Y es que "los buenos años" pareciera que ya no son para mí. Resulta más grato observar cómo la juventud impera, se mueve, gesta, sueña, añade, lucha, despierta...
Aquellos años, supongo, también fueron míos y los viví como maravilla al despertar, como precipitación al vacío en un buen sueño o cual viaje vertiginoso con la sonrisa a flor de.

Y es que ciertamente ya no soy el mismo que hace algunos mejores años...
Hoy "sólo son años" e intento, intento e intento sin lograr más nada... sumando más crítica, más caras molestas por alguno de mi proceder, frases negativas desde cualquier fuente mientras que, yo sólo pido, que se enfoquen, que no porten estupideces ni cosas negativas que los distraiga.


Llegará el momento en que pueda quizá escribir más sensato acerca mío, más coherente con la vida, más acorde con la necesidad del amor, con menos nostalgia o sin tanto resquemor hacia aquellos quienes me han señalado o he lastimado.

Llegará un momento... que, lamentablemente, tal vez no sea pronto.

jueves, 12 de agosto de 2021

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Y, ahora?
Por fin la recapitulación? Todo ese remembrar de situaciones que, por años, fungieron como estandarte entre el uno y el otro...
Por fin el aceptar? Todo ese apoyo desmesurado y derramado entre el uno y el otro con fines bélicos amorosos...

Y, entonces?
Por fin el regreso? Esa espera que ha llevado años para volver a actuar, para volver a formar parte del todo como uno solo...
Por fin la cordura? Ese recapitular de escenas, de momentos, de incertudumbres incluso que se tornaron ciertas en su momento y que dieron forma a dicho todo...

Y, mientras tanto?
Es que aún hay esperanza? Tan independientemente como todo mundo reza que "muere al último" cuando, en apariencia, se muestra "más que muerta"...
Es que habrá aceptación? Tan enfáticamente marcado se divisa que, lo antes dicho o acordado, ya pasa al término "prudente" más que al "quizá" o "tal vez"...

Tan edificante el poder cotejar ideas, impresiones y sentimientos... Tan maravilloso el poder mostrar la amistad como bandera de tolerancia; tan cierto lo incierto una vez más y, para rematar, la lágrima tras el hermoso recuerdo... Qué decir?
No sólo de recuerdos vive el hombre (o la mujer), no sólo de esperanza se alimenta una relación (cualquiera que esta sea) y no sólo porque "la sociedad, la cultura o la costumbre" lo demande "se le hará caso"...


El "ahora", el "entonces" y el "mientras tanto" deberá pasar a un plano más tangible, más circular, más palpable y elocuente de cualquier manera con el paso de los días...
...a pesar del vivir día a día como algo "natural", cotidiano, sin "tanto entonces" o "ahora mientras"...

Y, si el juego de palabras no te dice nada a ti, supongo que el que sigue turbado y confuso aún sigo siendo yo.

martes, 13 de julio de 2021

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No ha sido una vez en que ella me ha repetido que, al parecer, yo me encuentro en una situación cómoda... que, supuestamente, estoy en "la gloria" al referirse a mi estado "de soltería" por mi separación... e indagando un poco en quienes le rodean pude descubrir que, a pesar de lo crucial que fue para muchos la situación el año pasado, para dichas personas no lo fue tanto.

Dicho año fue de lo más difícil para mí en todo aspecto como persona independiente y que se maneja así dentro del ámbito musical (ámbito, que fue sumamente lastimado, frenado y desmerecido por nuestras autoridades)... qué decir de lo individual, de lo emocional, de lo cultural y social que te orilla a ser proveedor. Todo eso ha sido irrelevante en ella; lo comento así, porque así lo demuestra con sus aseveraciones o acusaciones.

Resulta pues cómodo el ejecutar un juicio sin antes ponerse en zapatos ajenos, sin antes valorar todo lo antes acontecido, la lucha constante, la responsabilidad ante todo y, aquí, debo callar a colocar cualquier tipo de punto positivo que pudiera tener porque, seguramente, volveré a ser juzgado.

Qué importa entonces el que la situación "te desarme", te frene, te limite, te menosprecie, te deje sin campo de acción y te haga desvalorarte como persona, como proveedor, como ser autosuficiente y como portador de responsabilidad mostrada ahora trunca a raíz del todo.

A la mierda se va lo logrado, el valor que pudiste sembrar siendo competente y/o colmado de trabajo. Todo ese tiempo invertido hoy sólo es nada y te miran con desdeño, con "comodidad" sin echar un ojo a tu trinchera, a tu vacío emocional, a tu probable estado de depresión profunda que sencillamente no importa.


Y es que con todo esto, y mientras sigan sumándose situaciones desfavorables, no habrá manera de "corregir" la desesperación, la tristeza, la desgana, la impotencia, la falta de apoyo y un sin fin de colores que terminarán por teñir todo mi entorno, mi profesión y la vida misma... todo, aunado, a ese juicio absurdo que sólo me orilla a creer en que "no se piensa nunca en los demás" o "sólo lo mío cuenta" cuando, entre esos "demás", es justamente donde me encuentro.

viernes, 25 de junio de 2021

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Un día veinticinco que sigue siendo simbólico...
Que dice mucho en cuanto a mi recuerdo refiere, que fue muchas veces envidiado y que hasta resultó convirtiéndose un poco en egoísmo ante o hacia el calendario.
Y sí, se trata de un hermoso número.

Pero no se trata sólo de numerología. Dicho día acecha, convierte, revierte, anida, acopla, rebusca y un sin fin más de situaciones y sentimientos que tardaría algunos posts más en desenvolver... y es que no se trata de numerología.

Preguntaba esta tarde a un compañero de trabajo que estudió Psicología si, entre las diversas ramas y materias de su carrera, se tocó alguna vez lo referente al amor.  De manera obvia su respuesta fue positiva.
Rescató algunos autores y citas bibliográficas cuando me respondía y, "para rematar", le indagué si él no creía o pensaba que, quizá más en nuestros tiempos, el 'amor' se avocaba más a lo racional que a lo sentimental.

No quedó silente; inmediatamente observó que la pregunta era para conversar un buen rato...
Y así fue, mas no concluímos en algo concreto pues, según sus estudios, la mayoría de "los resultados no están nunca comprobados" pues, como coloquialmente se dice, "cada quién habla del cómo le fue en la feria" y es justo ahí a donde desenlazan algunos de los autores que mi compañero estudió en su momento.

Ese tema y el de la muerte, comentó, son los más difíciles de "comprobar"...  mas yo seguía con mi duda; es o no más racional que sentimental el amor en nuestros días...?  O es solamente cuestión "de pensarlo" para que ya sea así?
Esa y otras preguntas sin forma o sustento se agolparon en mi entender mientras manejaba rumbo al trabajo.


Sigo observando el trasfondo de las situaciones, de las cosas, de los momentos, de los encuentros e incluso de los desencuentros... de lo que fue mi vida y del cómo, sencillamente, no existe la fórmula precisa para el éxito en una relación.
Si bien alguna pasada fue desastrosa y, suponemos, no repetir acciones o actitudes para evitar volver a errar, nos percataremos que serán 'otras causas' las que nos orillen a un nuevo fracaso (claro, en caso que suceda)

En el fracaso de mis relaciones sigo aprendiendo, en el observar del calendario sigo remembrando y, en el trayecto de cualquier lado hacia otro, las imágenes se agolpan, los nombres salen a relucir, la desgana, la tristeza, la semblanza, el resumen, la pericia que resultó dolida más que fallida.
Y, entre un golpe y otro, sigo aquí.

domingo, 6 de junio de 2021

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Cuánto tiempo más para la espera?  Dónde, cómo o qué será lo que resulte?  Quién saldrá más "beneficiado"?  Acaso el acaso podrá triunfar ante el devenir mismo?
Son decenas de interrogantes las que día a día se suscitan en mi haber; la mayoría de ellas entorno mío, las demás, hacia mi familia y mi labor.

Y es que ya no hay aquel rincón, aquella fortaleza, aquella compañía o aquella guitarra incluso. Todo se ha convertido en materia edificada que terminará por derrumbarse, materia palpable que se convertirá en polvo con el paso del tiempo y, el cúmulo de sentimientos, sencillamente no están más conmigo.
Más de un amigo sostiene que padezco de depresión.
Y, entre ese experimentar "de la nada" y el sentir ausente, otros pares de conflictos se suman al haber para concluir en gran desazón y desgana hacia el todo.

Me decía un amigo que justo es eso: el sentirme útil en el trabajo y luego, al arribo a casa, intentar llenar el vacío haciendo "algo" que termina por ser un amasijo de acciones y/o actitudes sin plan, sin trasfondo amoroso, sin nada más que el simple estar y esperar el día siguiente para "volver a sentirme útil"... silencio aquí, actitud allá, soledad aquí y convivencia allá.

Psiquiatra?  Psicólogo?  Terapeuta de las emociones?
Veo con tristeza el cómo lenta o paulatinamente algún conocido va justo a tomar el rumbo de este escriba y, qué extraño es que "lo pueda percibir" y no poder hacer algo para resarcirlo, para hacer caer "en advertencia" a cuanto se acerca al "precipicio"...  para luego enterarme que "cayeron" en lo profundo y no sabrán salir.

Algunos otros los observo "fingiendo que todo marcha de maravilla" cuando, es más que evidente, que alguno de los dos está sumamente arraigado al otro, dominado por el otro, o que termina por sentir compasión por el otro y no se atreve a terminar el embuste, el teatro, el capítulo... aunque digan que aún se aman y/o que son co-dependientes el uno del otro.
No lo sé de cierto... incluso, no creo que eso pueda ser cierto que, por amor, no terminan la relación a sabiendas que más bien parece una novela barata y con actores malos, que uno o ambos ya está tan lastimado que no se le puede dañar más o que el simple hecho de saber al matrimonio como un "negocio" es más que suficiente para continuar juntos.

Mi siempre observar a fondo y detenidamente las cosas me ha orillado hasta aquí y, parece ser, que me he enfrascado tanto en lo mío que sólo atino a observar desde mi prisma pero sin proponer, sin chistar, sin prejuicio, sin llanto, sin tregua, sin sueños y palabras, sin juicio u opinión... de verdad: sin nada.


Es obvio que más de alguno saldrá muy lastimado de todo este bache donde me he sumergido y, aunque alguna vez (o varias veces) dije que estaba "observando desde fuera del dédalo", lo más acorde es que se trata quizá de un gran hoyo donde, simula, que estoy fuera al carecer de viros y muros... viros y muros como los que cuenta todo laberinto.

...como "hacerse chiquito", pequeño, y estar dentro de un bol... donde me reflejo en su única pared y resbalo hacia su centro sin fin.

lunes, 3 de mayo de 2021

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A dónde es que se fue esa sensibilidad por un atardecer?
Dónde es que está esa sensación amorosa persistente de no querer que terminen en el cielo esos tintes rojizos, naranjas, bermejos y violáceos... será acaso que se han quedado sólo en el recuerdo de mi ser enamorado?

A dónde es que se fue esa sensibilidad por la llegada del otoño?
Y es que me percataba de ello en el simple manejar del auto y en un viro apreciar al sol fulguroso aún y directamente sobre mis ojos sin que éste colmara de calor el derredor... será acaso que se ha quedado sólo en el recuerdo de mi ser enamorado?

A dónde es que se fue esa sensibilidad por andar por algún paseo arbolado?
Dónde está ese cerrar de mis ojos estando ahí, el sentir del viento fresco y escuchando el murmullo que emiten las hojas en sus copas... será acaso que se ha quedado ya sólo en el recuerdo de mi ser enamorado?

A dónde es que se fue esa sensibilidad por mirar algún amanecer?
Y es que me percataba de ello desde mi lecho incluso en total desnudez o desde la silla donde acompañado charlaba toda la madrugada... será acaso que se ha quedado ya en el simple recuerdo dada mi estabilidad sentimental del momento?


A dónde es que se fue el recuerdo del café aromático matinal, el aroma a rosas en el hogar, el sentir del piso limpio en horas nocturnales, el olor de piel, el silencio exterior, el caer del agua en mi cuerpo en horas de madrugada, el aroma del petricor exterior...
Será acaso que sólo quedará ya en el recuerdo de mi ser enamorado y entender que, en definitiva, ya lo he vivido y "no lo quiero con alguien más"?

martes, 6 de abril de 2021

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...y es que en mí aún perdura cada escena vivida.
Aquella frente al estero en horas de madrugada pudiendo observarte desde algunos metros...
O ese sentir de la arena aún cálida en mis pies frente al mar también pasada la medianoche después de haber llorado bastante, de haber peleado con mi celo, con mi impotencia al no poder demostrarte que mi amor era pleno y genuino. Real.

Aquel atardecer donde no había más nadie a mi lado y tú estabas en el interior de casa aún en las sábanas esperando alguna reacción mía que, seguramente, fuera más acorde a tu deseo y convicción que a la decisión personal que pudiera tener.
O esa espera... aquella sorpresa de verte tras la puerta al abrir. Aquella otra de buscarte en el centro de la ciudad sin éxito o tu imagen viendo alguna de mis presentaciones.
Ese nunca saber dónde fue que realmente se posó tu mirada.

Lo físico de aquel restaurante, el acomodo de los muebles en el hotel... la soledad del entorno mientras ocurría el eclipse total en 1991 y el "extraño amanecer" en todo horizonte en dicho momento.
Cada salida de la luna sobre el mar, cada lágrima que pude ver rodando alguna de tus mejillas y muchas intimidades más que no debo ni deseo describir aquí.

El mirarte ebria sonriendo, cantando, feliz de la vida, del amor, del momento...
Lo maravilloso de un amanecer al pie del faro escuchando sin escuchar a mi interlocutor, llorando una vez más.
Cada una de las veces que asomé por aquella ventana no con el afán de verte llegar, sino sólo por desear grabar en mi memoria esa perspectiva que, sabía, no duraría para siempre.
La llama de aquella fogata y su luz reflejada en tu mirada o las luces de la alberca haciendo brillos en tus ojos.

El entorno en lento movimiento acompañado sólo por el sonido de los pasos y, mejor aún, tu andar desde lejos... tu cadencia, tus piernas, tu cabello ...y una vez más tu sonrisa embelleciendo tu rostro al saberte observada.
Ese recuerdo de tu voz tras el teléfono y mi mirada perdida dejando jugar a la imaginación para poder mirarte a la distancia.

El sol y la luna acompañándome una tarde a solas frente al mar ... y sí, el mar una vez más! Poseedor de lo más hermoso de mis días, de las imágenes más crudas, las más queridas o las menos deseadas a su vez.
Lo ardiente del interior del auto mientras me sabía pronto a llegar ante ti... a pesar de estar a cientos de kilómetros...  lo vano que siempre fue querer permanecer...


Y es que en mí aún perdura cada escena vivida... y es una pena que no sea lo mismo en ti.

martes, 2 de marzo de 2021

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No, no puedo pedir más que no te esmeres.
Eres libre de hacerlo hasta el cansancio, hasta lograr cometido, hasta saciar tu placer o tu deseo de sentirte un tanto especial o superior a "los mismos de tu raza", de tu clan, de tu logia o de tu familia.

Tampoco puedo pedirte que dejes de... lo que sea que fuere!
No soy nadie en el mundo como para impedirlo, para achicarlo, para pasarlo por alto o para suponer que te hará daño, te volverá más estrecho o te impedirá razonar con cordura.

Existen y existirán siempre en ti (y en los demás) esos destellos de soltura, de gran gama, de lucidez o de inmenso vacío que darán fe y fuente a tu vida... no por nada es que estás aquí al lado de quienes te rodeamos.

Sabes los límites y su lejanía con tu entorno o tu presente; conoces las consecuencias (y si no, deberías!), llevas contigo los colores, las intenciones, el desenlace mismo de cada uno de los pasos que sueles dar sobre la duela, sobre el césped, sobre las sábanas incluso a la hora de recostarte.

Los sueños son para ti los descansos, los recesos de tu realidad.  La manera como proyectas con tu silencio matinal las imágenes acudidas en dichas citas con Morfeo no son más que un fiel reflejo de la pequeña pausa en el día para luego cobrar impulso y hacer el todo!


Qué mejor manera de saberte viv@?
Qué mejor obsequio a la vida que tu quehacer o tu porvenir...
Qué mejor melodía que la que ya ejecutas sin instrumento alguno...
Qué mejor vida te esperará?

Es necesario que atisbes hacia mí entonces?

sábado, 27 de febrero de 2021

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En Facebook recibo cotidianamente imágenes de los paradisíacos San José del Cabo, Cabo San Lucas o La paz y regiones hermosas de la Baja California.
Y no puedo menos que extrañar profundamente.

Si bien mi estancia ahí me hizo conocer muchas facetas de la vida... y la vida misma como tal.
La hipocresía en todo su esplendor, la amistad franca, lo maravilloso del vivir al pie del mar, el gozar de la juventud y la libertad, el amor, el desamor, la mentira y otro costal de experiencias que forjaron gran parte de lo que hoy soy.

Dichas imágenes se "atoran" por momentos en mis ojos y repercuten de inmediato en mi sentimiento, se convierte el momento en silencio y sólo dejo que la pronta imaginación remembre.
Mas, no permanezco "mucho tiempo ahí" pues, como ya lo dije, hubo situaciones que me lastimaron e hirieron profundamente, tanto, que aún hoy quizá no las he podido superar o cicatrizar.

Andanzas a solas al pie del mar en mi día franco alimentaron gran parte de mi sentir; me dieron la satisfacción del saberme vivo y gocé hasta quizá el hartazgo cada día allá.
Desfalqué mis bolsillos, lloré como jamás lo había hecho... quise pero jamás pude formar parte esencial del entorno pues, tanta belleza y despilfarro, predominan dicho lugar que todos, sin excepción, llegamos a ser nada y nadie en comparación con lo prescindible del sitio.

El aroma de sus calles, las tardes soleadas o, en el cielo nocturno sentir el cobijo de la hermosa Vía Láctea.  La salida de la luna sobre el mar, los callejones en San José, el bullicio nocturno en bares y/o antros... el murmullo del mar en "El Medano"o "El Farito" y ese recordar de la cálida arena en mis pies descalzos aún en madrugada.

Y podría seguir escribiendo todo el día, llorar todo el día y sentir que viví en verdad todos los días estando ahí, acompañado, por personas que en su momento y como yo fuimos a parar a ese hermoso lugar donde nos conocimos, donde hicimos las veces de la música, del relajo, de cierta complicidad pero por sobre todo de hospitalidad compartida, personal y profunda y verdadera amistad.


Es pues que, a ti: Manuelito, dedico mi texto esta noche... noche en que una lágrima asoma furtiva y acecha con quedarse en pro de tu recuerdo, en aras de convertirse en flor y cada pétalo roce tus mejillas, las plantas de tus pies y vuelvan a postrarse ante ti con humilde reverencia ante tu persona, tu cordialidad y tu entera entrega, profunda entrega, que me hiciste sentir con cada encuentro o visita que tuvimos...

Perdona si fui un absurdo, un verdadero pendejo y no lo pude ver en su momento pues, hoy que ya no estás, hasta hoy que ya no estás, es que puedo dilucidarlo y valorarlo.


Por siempre en mi recuerdo (y en quienes, sé, te amaron).
IN MEMORIAM
Manuel Ruiz Miranda.
Q.D.E.P.