miércoles, 16 de septiembre de 2026

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No ha sido una vez en que he contenido la respiración en estos últimos días o que he terminado suspirando y con lágrimas en mis ojos sosteniendo un cúmulo de recuerdos y sensaciones que, en definitiva, me ha dejado colmado esta vida.

Muchos de esos sentimientos y emociones tienen que ver con la mujer, con mi profesión, con cada placer culinario, aromas, texturas, arte, sueños, o gracias a cada persona que ha acompañado mis días... y es justo aquí en que reiteró sugerente en mi mente la pregunta: reencarnar?

La cuestión de reencarnar, en inicio, se habría sostenido del simple hecho del uso de la guitarra y donde, todos sabemos, España es la cuna actual del instrumento donde el temperamento y la virtuosidad pueden ir de la mano artísticamente.
Qué deseo mejor que el nacer allá y no aquí donde actualmente vivo y radico.

Mas, todo el resto vivido, todo! tiene que ver con y en mi querido México... a pesar de poseer tantas fallas, tantos tropiezos políticos, culturales o del sincretismo mismo que nos ha orillado a "perdernos" un tanto en cuanto a nuestras reales raíces.
Qué decir del idioma... uno de los más bellos y completos del mundo a mi parecer.

El clima que predomina en cada latitud, en cada rincón del territorio, en cada estación del año... todo ello motivo, motivo al escriba, al compositor, al enamorado, al pensador o a quien sólo pretende vivir!
Y no, no por esto es que desearía regresar en un nuevo ser y vida aquí... y podríamos decir que sí, que es por todo ello.

Y no quisiera sonar contradictorio o simularlo... Nunca gocé de una soltura económica para apreciar más el entorno colmado de despreocupación, viajando. No tuve conmigo un seno tan escaso de amor como para desearlo "en otro lado" o mi cuerpo no gozó siempre de cabal salud como para envidiar la integridad humana de alguien más.
Vaya, nuestra tercera dimensión siempre supo acomodar sucesos, placeres, errores y sensaciones en mí y así apreciar enormemente la experiencia recopilada.

La pregunta es: volvería a este mundo?  La respuesta principal sería "no". No, por sus tantas enfermedades y personas violentas, por lo bélico que aborrezco o lo inaceptable de la intolerancia, la falta de empatía y/o la envidia. No también, porque creo que ya he vivido y experimentado lo más hermoso de lo mundano: desde un amor profundo y hermoso, hasta el regocijo de tener amigos, de ser padre, de haber soñado, de haber saciado y a placer mis deseos carnales (colmado de emociones, lágrimas y sentimientos gracias a cierta y única mujer) todo ello muy por encima del haber dejado legado musical, haber tenido mi "minuto de fama" o este montón de textos dejados electrónicamente para la posteridad - entre muchas otras cosas.


La segunda respuesta, por obviedad sería "sí"... sí volvería a encarnar para repetir todo eso hermoso que sólo es posible en esta dimensión... envidiablemente sólo en esta dimensión! ...el simple hecho de respirar, abrir los ojos y observar, cerrarlos y escuchar... sentir! Vivir!

viernes, 14 de agosto de 2026

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Hace ya tiempo atrás en que mi decepción ante muchas cosas, situaciones o lo social, me ha orillado a desistir de soñar, de perseverar en este plano o de otras cualidades que, según, la vida ofrece.

He analizado en muchas ocasiones esas situaciones que dieron origen a mi ruptura marital, he buscado respuesta científica o sicológica a comportamientos más que inusuales de las personas y que triunfan en mi desgana para proseguir, para gestar, para trascender como ente o como simple humano... qué decir de gráficas, estudios, investigaciones y demás.
Y, ante esto, vuelvo a terminar en deducir que sigo más que perdido en un dédalo sin salida.

La propia rutina me ha enfrentado a entender que "nunca es tan rutinario" cada día a pesar de parecerlo.
La propia doctrina se ha mostrado con diversas caras aún estando plasmada en un único libro...
Personalmente me miro en el reflejo y deduzco que no soy el mismo ayer u hoy;  que todo cambia, que todo troca en lo inimaginable y la incertidumbre prevalece ante el todo y por sobre todo.

Aparecen situaciones imposibles de comprender "a la primera"... y no, no tiene nada qué ver con el romance (aunque se sabe que éste es tan voluble como volátil). No es hoy el caso.
Las conversaciones en mi lugar de trabajo jamás son las mismas y, aunque hay palabras o frases repetitivas, ni siquiera ellas se pronuncian con la misma intensidad o tono cuando son dichas... y, vuelvo, todo se torna diferente.

Mas, el destacar aquí, radica principalmente en uno que otro personaje que se acerca, que se atraviesa o que cruza por el mismo sendero de mi laberinto y que a mi parecer está mucho más perdido dentro de él que yo.
Aquel que supone que sólo su ley manda, que no hay vía para refutarle nada o que su aparente amor hacia el bello arte musical debe ser "a su manera"... que, si bien sigo analizando mi obra cada día, considero que sigue siendo digna de ser escuchada y encontrar dentro de ella gran parte de lo que soy en esencia; sin exageraciones o presunción. Mas nunca he dicho que es obligación el entrar a algún oído.


Luego, llego hasta este punto en mi redactar y no encuentro la manera de "rematar" mi escrito pues, estas entes "nuevas" que cometen injusticias y que atraviesan por mi laberinto, piden discreción para no dañar su imagen cuando (a mi parecer y erróneo juicio) son ellos quienes viven en lo inverosímil e intentan dominar su entorno a su manera, a su absurda manera, a su estúpida, intransigente, fulera, incongruente, errónea y pendeja manera... así se "lleven entre las patas" a cuanto ser atraviese o cruce (yo, entre esos).

sábado, 25 de julio de 2026

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En verdad no creo que puedan ellos entenderlo siendo jóvenes.

La edad misma los orilla a tener experiencias gratas, momentos que pretenden hacer para ellos inolvidables y, sí, supongo los consiguen en cierta medida...  El transcurrir de los meses y los años les otorgará más ese remembrar y añorar como aún no tienen idea.

Me recuerdo pues en mis años mozos.  Ese andar por la vida con amor en mis manos para poder entregarlo a quien osara saludar siquiera... y sí, cometí infinidad de erros que, si bien algunos fructificaron, otros muchos quedaron en el limbo mas no por ello desgasté mi esencia.  Siempre "hubo para más".

Me refería al inicio a los jóvenes y al no poder entender ellos el peso de las emociones impresas en los demás con sus acciones y con otros detalles que despiden vida desde su semblante, desde su simple andar o desde algunas palabras que han sabido dejar en mis oídos para gozo pleno mío... reitero, sin ellos percatarse.

Sabré entender que seguirán "pintando aquí y allá" con su paleta, que seguirán haciendo sonar sus notas con cada canción susurrada (a pesar de saber que no son cantantes) y dejarán en el aire ese humor que sencillamente huele a recuerdo... para "bien o para mal".

No sé qué tantas otras emociones me harán vivir a sabiendas que "ya voy de salida" o que ya sólo estoy expectante de su actividad y no formo parte esencial sino sólo en su sentir, en su propio remembrar y añorar... y dije bien "añorar" pues, a pesar de su edad actual, ya alguno de ellos me ha agradecido el haberlos traído al mundo para vivir con el peso de esas cinco letras.


...brindándome con ello más y más emociones.

miércoles, 24 de junio de 2026

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Decenas de frases podrían caber aquí refiriéndonos al "éste sabe más que aquel" o viceversa.
Y es que no se puede resumir una vida con sólo un amorío; no se puede saber a qué sabe una victoria cuando sólo sumas fracasos y no se debe jactar nadie acerca de nada porque la vida misma se encarga de colocarnos en el justo lugar que merecemos cuando "creemos tener todo resuelto".

Decenas de frases podrían caber aquí refiriéndonos al "yo sé más que tú" o viceversa.
Y esto me recuerda al señor "cucaracho de templo" quien le escuché decir en varias ocasiones que le dará gusto vernos en el infierno "chamuscándonos" y todo por no creer en lo mismo que él (sabiéndose salvo!  Sabiéndose y creyendo que él tiene ganada la gloria sólo por creer en el creador y orar por él).

Decenas de frases podrían caber aquí refiriéndonos al "cómo te atreves a juzgarme sin verte a ti mismo" o viceversa.
Y es que nadie "obra perfecto", nadie puede hacer valer su jerarquía ante nadie sólo por tener un trozo más de camino recorrido... pues sabemos todos que siempre habrá alguien más que nos supere en todo, en todo aspecto. (La famosa frase del "siempre hay uno más cabrón que el más cabrón!").

Y entonces: cómo decirle a tu prójimo que "la está cagando", bajo qué lineamiento ético o moral podríamos basarnos?
Cómo decirle a ese alguien que su camino "no es el correcto" cuando nosotros mismos desconocemos lo "correcto del camino"?
Cómo hacerle entender a aquel que sólo posee algunos lustros de vida cuando en nuestros hombros ya pesan décadas?
Cómo recetarle cada frase que podría caber en "respuesta" a cada uno de su actuar si el meollo principal es que nadie puede jactarse de "saber más" o de "entender mejor las cosas o andar por el camino más correcto"?


Ya lo escribí anteriormente al referirme acerca de la vida... esa que te colocará sin lugar a dudas en el más intrincado y "dedalesco" porvenir, sólo para "callarte el hocico", para hacerte ver "tu suerte" y rematar con tirarte al piso envuelto en llanto y arrepentimiento demostrando así que se es un perfecto iluso o idiota... y no, no tiene nada qué ver con lo religioso.

Ciertamente la moral manejará muy diferente cada día que transcurra en nuestra vida, la experiencia seguirá sumando de manera constante y "las respuestas" las tendremos diferentes unos y otros dando como resultado más que un laberinto de frases que podrían caber aquí refiriéndonos al todo y a la nada... o viceversa.

sábado, 23 de mayo de 2026

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Definitivamente se resume todo a dolor o sufrimiento... o a algún sentimiento profundo y fuerte que predomina y puede dar inicio a lo que llamamos experiencia o vida.

Cada aroma, textura, lectura, visión, paraje, un simple sueño o el aula de clases nos va formando como personas y el sentir humano lo es todo en su momento; se troca en aprendizaje.  Todo el amor recibido o el desdeño.

Aquel regaño, la llamada de atención en voz altisonante o el silencio imperante antes de poder dormir por las noches.  El mirar de las estrellas, el sonido del mar, cada color del atardecer y el día a día... todo brinda y marca el entender, el razonar, el concebir al mundo como lo que es y así coincidir con tantos que aseguran que "la vida es bella".

Pero, retomo el dolor y el sufrimiento al asegurar que nos acompañará por siempre así lo experimentemos en temprana edad o con ya un buen "uso de razón".
Es justo aquí que mi redactar se detiene y vuelvo a recapacitar en que es difícil seguir haciéndolo para intentar describir lo que la sangre hirvió, lo que movió en el dialecto o lo que se plasmó como perenne en nuestro recuerdo.

Cada viaje asomando por la ventanilla del vehículo (el que sea que hayamos tomado), aquella parvada de aves cruzando nuestro punto de observación, el recorrido a pie o el detenernos sencillamente para observar en derredor...  La música, las voces, los animales, el sonido de la lluvia o el susurrar del viento.

Las alturas, la oscuridad, el repiqueteo del teléfono, el observar una película, el crujir de las paredes o el chirriar de unos neumáticos cercano a nosotros... las imágenes religiosas que te observan cual jueces y son testigos de nuestra mentira y/o falsedad.
Cada espectro acusatorio desde lo que llamamos "moral" y que nos azora con cada erro de integridad, con cada robo, con cada falsedad o crimen.


La soledad como recurso o el aislamiento definitivamente sólo acentúan el padecer... y el llanto vuelve a hacerse presente para delatarnos como culpables, como equivocados, como falsos, como lo ruin que hemos sido y que, a pesar de sabernos pecadores, lo tomamos como propio aprendizaje y lo trocamos en experiencia de vida... bien sea sufrido, gozado, dolido o disfrutado.

viernes, 24 de abril de 2026

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Dejaré en todo caso que todo se suceda.
Que si bien "todo está escrito y estipulado" desde antes de arribar cada uno de nosotros a este mundo, será por demás intentar trocar ese destino.  Aunque se diga que lo peor es estar "echado" y sólo esperar.

Saltaré de cualquier forma la incertidumbre.
La certeza será quien dicte la pauta a tomar u optar. Habrá qué aferrarse en cierta manera a que dicha verdad esclarezca todo cuanto esté al derredor y no será opción tomar un arma e intentar "modificar" con ello al destino... (aunque me apoye un tanto a aquellas frases de Carlos Mariscal Colima quien intentaba hacer comprender por enésima vez al mundo de "que no hay destino"... o tal vez el mundo tenía la razón otra vez cuando decía que "era nuestro destino").

Hurgaré en las rendijas hasta encontrar la luz.
Todo a sabiendas que el simple asomar descubrirá nuevos tonos negruzcos y grisáceos mas, quiero asegurar, que será el propio devenir quien haga trocar todo ello a lo más colorido posible y, a sabiendas, que la suma de todo color terminará en blanco, en lucidez, en el albo resplandor deseado.

Mi mirada seguirá puesta en lo cotidiano, en el entorno.
Y sabré de la parquedad de las personas, de los tumultos sin sentido ni dirección, del poco ansia de razonar en los demás... para terminar sólo sonriendo ante su idiotez e ignorancia (aunque otros pocos piensen igual que yo y terminen mirándome sonriendo).

Repasaré detenidamente cada suceso trágico.
Entenderé nuevamente que no se puede tener una vida perfecta con sólo cosas positivas, que siempre ocurrirá algún deceso, enfermedad, guerra, epidemia y demás pues, al no existir "negatividad" la propia positividad dejaría de ser y/o existir... (y es tan difícil entender y aceptar esto!)


Dejaré de luchar, de andar, de hablar, de cantar, de escribir o de musicalizar la vida...
Dejaré en todo caso que todo se suceda... que si bien todo está escrito y estipulado desde antes de nosotros arribar a este plano terrenal, será por demás intentar trocar ese destino...  Y no, no estaré "echado" sólo esperando (aunque así lo parezca).

viernes, 27 de marzo de 2026

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Recuerdo que, en aquel tiempo, mi afán por tener, poseer y amar a una mujer era profundamente intenso.
Desde mi niñez, ya pensaba y convivía con una de ellas aunque no supiera ni siquiera limpiarme correctamente la boca después de comer.

Tendría alrededor de diez años cuando ya soñaba con aquella niña rubia que pasaba en las afueras de la escuela y que me invitaba a idear cosas lindas, sensaciones agradables y un mundo pleno... y todo resultaba más que estúpidamente absurdo e irrealizable debido a mi edad... pues jamás pude siquiera besarla debido a la timidez propia de mis años.

Después de que la inseguridad se apoderara de mí y de mi integridad en mi adolescencia, asomaron algunas otras féminas que despertaban al romántico que desde siempre anida en mi interior convirtiendo cada tarde en un posible encuentro meloso que "prometía durar" por siempre... cosa que, de manera obvia, jamás sucedió pues ninguna de ellas siquiera se fijaba en este humilde escriba.

No fue sino hasta mi época de estudios en preparatoria que padecí realmente ese deseo por tener, poseer y amar a una mujer.  Quiero creer que la testosterona cooperó bastante para que se sustentara y fijara aquel deseo y trocara a casi una obsesión.  Y no, tampoco fue ahí que pude lograrlo pues, casi sostengo, todo se debió a mi inseguridad y a mi manera de proceder más romántica y soñadora que activa sentimental y/o sexualmente.

Más que entrados mis veinte años de edad, los sueños y los deseos pudieron consumarse un tanto y desde ahí pude débilmente trazar líneas amorosas, sexuales, posesivas y demás rumbo al sueño latente y perenne respecto a la mujer que deseaba a pesar de mi inestabilidad, inseguridad, dolor sentimental y desgana incipiente para formalizar algo.
Era entonces que el deseo de "formalizar" ya en sí predecía fracaso o debilidad de lazos y permaneció así por casi una década.


Probablemente, reitero, me hizo falta ser más entregado (así como observo que lo hacen los jóvenes desde sus años en secundaria) más arriesgado (aunque terminara sumergido en algún vicio a muy temprana mi edad... sí, así como lo están tantos escolares) o más arrebatado y despojar así de golpe el corazón de cualquiera de aquellas féminas a costa de lo que fuera...
Así, así como lo observo hoy en aquellos tantos desde mi perspectiva de padre, de viejo, de abuelo o desde el ser quien "asesinó" más de dos corazones sin haber sido consciente a pesar de jactarse tímido e inseguro desde mucho tiempo atrás.

sábado, 21 de febrero de 2026

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 No he comprendido (y creo que jamás comprenderé) el por qué es que existen personas que se dedican al fraude, que quizá hasta disfrutan engañando a otros y, de paso, beneficiándose con algún objeto valioso o con dinero en efectivo.
Será por la adrenalina y dopamina que ello genera?  Les vale siete chingadas cualquier principio moral?  Les gusta "la vida fácil" y aprovecharse de los demás? ...y es que he sido víctima de ello ya en dos ocasiones.

No he comprendido (y creo que jamás comprenderé) el por qué de tanto fetiche en el ámbito social, personal, sexual o incluso laboral...  o aquel deseo (o cábala) muy arraigado de "contar los pasos al andar", los escalones al subir en algún andén; el entrar con el pie derecho a algún casino.
El ser supersticioso y creer que el destino o el azar favorable estará de nuestro lado siempre.
Será también culpa de la adrenalina y dopamina que se genera?  El respetar o malograr la moral personal o social?
...el punto radica aquí que también he sido así en ocasiones.

No he comprendido (y creo que jamás comprenderé) el por qué siempre deseamos ser como alguien más; ese parecer siempre inconformes con lo que tenemos, con lo que poseemos o con nuestra característica humana tal y cual se ha formado con el paso de los años.
Cómo es que deseamos tanto lo ajeno?  Es acaso que puede valernos siete chingadas cuanto ocurra?  Es por el simple hecho de generar adrenalina y dopamina y someternos a la emoción?
...y es que, de manera lamentable, aquí también me he visto inmerso en ciertas ocasiones.

Y digo "lamentable" porque soy una persona sumamente sensible y, cada que se trunca un principio moral, cada que abusan de mí, cada que no estoy conforme con mi vida o cada que recurro a ese refugio sexual plagado de fetiches y demás (todo esto sin contar el uso del cigarrillo o el alcohol) es que mi sueño y vida se "desacomoda" en exceso...  e, insisto, será por necesidad de adrenalina y/o dopamina?  Porque ya me vale enteramente una chingada todo?   ...o porque soy humano y tropezaré siempre aún sin yo desearlo en el fondo o desde un inicio.


No pude ni he podido encontrar (y creo que jamás encontraré) consuelo u orientación de todo esto en la religión. (Y probablemente aquí es donde he "miado muy fuera de la olla")
* Consuelo al aferrarme a algo que me tranquilice o me detenga (no que me controle, sino que me haga entender y dejar de caer o al menos amainar un tanto lo sentido).
* Orientación para aceptar la dicotomía divina como ley fundamental de este existir en nuestra tercera dimensión donde, el disfrutar de dosis masivas de adrenalina y dopamina, muchas veces resulta de lo mejor y, el "valemadrismo" sostiene gran parte de algunos avances mundanos social, tecnológica, moral y hasta sexualmente hablando.

Será que la adrenalina y la dopamina tienen todas las respuestas a los estímulos humanos?

jueves, 22 de enero de 2026

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Si hay algo de lo que estoy más que convencido es que detesto y aborrezco lo bélico.

No sé si sea justo por ello que no adquirí en mi época videojuegos que tuvieran esa característica de balear a otros o intentar no ser liquidado... no daré nombres de los tantos que salieron en mi tiempo 'gamer' ni los tantos otros que se sumaron con el paso de los años.

Otro detalle que no soporto escuchar en programas televisivos (que son o provienen propiamente desde los Estados Unidos de América) es aquella de "gracias por tu servicio", refiriéndose a aquel individuo que asistió o fue enviado a alguna de las tantas y tantas guerras e intervenciones que el mencionado país ha consumado... todo, gracias a su propio beneficio.

No quisiera decir aquí que el país con mayor poder en el mundo sólo se aferra a dicho potencial para poder subsistir o sobrevivir al no contar con recursos suficientes para su desarrollo y propio bienestar... es entonces que "siempre será el más fuerte el que impone su verdad y el más débil el que tiene qué acatar y callar".
No, no lo diré.

Y es que, si hay algo que en verdad detesto y aborrezco, es justo lo bélico.

Lo he catado desde el temperamento agresivo de mi aborrecible vecino y esposa, hasta uno que otro infeliz con su vida que termina por molestar a otros, por sentirse superior e incluso al poder provocar daño psicológico, físico o social dado su proceder.
Y que en cada recorrido en auto se puede catar, más, en horas "pico".

 

Qué maravilla sería el mundo sin esas muestras de imponer poder sobre otros... qué maravilla de mundo si se entendiera que todos necesitamos de otros y podremos requerirlos alguna vez en la vida (incluyendo naciones enteras, razas o simples vecinos).
Qué perfecta la dicotomía divina a este respecto que sostiene que siempre habrá una contra en todo!
Por ende, deberá existir lo contrario a la paz... y no hay manera de evitarlo.

lunes, 22 de diciembre de 2025

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Diciembre ya...
Un año más a la cuenta regresiva o sumatoria según sea la observación.  Y en el entretanto los avances se miran lentos en todo aspecto y al parecer lo único vertiginoso es la vida misma que se nos va arrebatando día a día.

En aquel 1991 jamás pensé en llegar a este 2025 que está por finalizar, así como tampoco consideré el que tuviera tranquilidad alguna pues, de cierto es, que cada preocupación se va sumando mientras una semana va y otra se acerca... me recuerdo mirando los años en el calendario de "Windows" y todo se miraba tan lejano...

Mis hijos pequeños en aquel ayer, hoy son personas con principios, con manera propia de pensar y actuar, con edades para decidir y afrontar cualquier tropiezo mundano y con la gana de seguir como aprendices mientras consumen también sus días al lado mío y de los suyos.

Diciembre ya...
El recibimiento del frío incipiente que arrecia conforme más se adentra el invierno en nuestra latitud nos anuncia lo crudo que será para muchos soportar la temporada. La salud de quienes siguen con vida mermando de a poco, lo inexorable del tiempo azotando las fechas y consumando más y más vueltas de las manecillas del reloj... podríamos incluso decir que "nada nuevo bajo el sol".

Este entender de la soledad que no propiamente indica anormalidad, sino recogimiento consigo y análisis cotidiano del que muchos siguen sin entender pues su necesidad abarca más que likes en las redes sociales, más que compromiso social o más que recurrir a la energía ajena para poder alimentar la suya a sabiendas que la propia no basta o sencillamente no la soportan...

El viaje siempre postergado, el acercamiento de un nuevo ser, el placer de seguir alimentándonos, de volver a encender ese cigarrillo o de entonar la canción "trabajando"...
Las celebraciones iniciadas desde noviembre para arremeter con más brío a la labor en éste mes que demanda, que siempre demanda y que se ostenta como uno de los más hermosos del año.


Diciembre ya... el fin e inicio, el recuerdo y el presente, la necesidad de calor, el desgaste laboral, la soledad acompañada, el postre sin velitas, la piñata sin fiesta infantil, los platillos y tradiciones de época, la misma falta de sueño, el día de descanso que no llega, las llamadas absurdas, el reencuentro repetitivo con los villancicos, el consumir de una botella más, de otra caja de medicina y el sin fin que se mostrará antes del inicio...

Les deseo un excelente 2026.

domingo, 23 de noviembre de 2025

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Ya es noviembre y, gracias a algunos detalles mundanos es que me he recordado al lado de alguien comportándome como un verdadero animal... sin ley o moral alguna. Quien vivió conmigo sabrá a la perfección a qué me refiero.

Aquel "consejo" de aplicar esto y aquello (como novedoso) para alimentar diariamente el vínculo amoroso parece que en lo antes mencionado no sirvió pues, es de esperarse, que nadie "soporta" comportamientos de esta índole a sabiendas de que se mantiene dicha relación por amor... no por instinto.

Noviembre y su destello lunar nocturno bañando mi habitación antes de dormir me ha recordado al lado de alguien a quien dicha luna colmó con su tenue luz toda esa piel que muchas veces colmé de besos.

La maravillosa Selene no sólo alimentó dicho momento, sino que entonces sí lo trocó como novedoso y aplicó sin temor a equivocarme la llamada al amor íntegro y a la sexualidad que en aquel entonces brotaba por cada rincón de la recámara... mas, es extraño que ahí también probablemente predominó el instinto y "ahí no sembré en ti duda alguna"?

Este onceavo mes aparece con una incipiente y tenue capa gélida que demanda cada mañana el estar a solas un momento recibiendo los rayos del dios Huitzilopochtli... cual animal, sin ley o moral alguna.

No entiendo por qué en esos momentos, esos en donde "no se ejerce nada o se aplica nada", se dejan más al olvido cuando ciertamente forman parte de este ser mundanos, de ese sentir siendo humanos y donde: debe salir desde mí siempre el detalle que alimente la relación? ...serviría café caliente y, si tú viviste conmigo, lo recuerdas?


Es justo en esta mitad del otoño en que muchos detalles mundanos me acercan recuerdos por demás "sin ley o moral, sin trampas, con incertidumbres y tristezas..." pero colmado, eso sí, colmado de realidad vivida, de mucho amor desde todas latitudes, alimentándome y alimentando aquella o esa relación que tuve... así, aún siendo un verdadero animal...

Tú, que estuviste conmigo sabrás a la perfección a qué me refiero...

jueves, 23 de octubre de 2025

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Asoma un poco al interior...  puedes verlo?
Y no, no te toparás con un corazón desvencijado o en espera de ser reparado de hecho, en el último de los recuentos y de acuerdo a lo que ha vivido y padecido (en el mejor sentido de la palabra) aún cuenta con el amor necesario para sobrellevar cuanto afecto quede por desbordar hacia alguien más, hacia quienes ya lo han catado o hacia quienes lo llevan consigo.

Cógelo entre tus manos...  puedes pesarlo?
Y no, no lo encontrarás con sobrepeso o tan volátil que una sola ventisca lo pudiera mover de su sitio.
Tampoco lo sentirás colmado de llagas o con cierta gana de salir al mundo y rehacerse.  Los motivos que tuvo en su momento para mostrarse y ser quien es en definitiva ya están consumados.

Puedes mirarlo con toda su integridad...  lo desconoces?
Y no, no puedes decir o asegurar que ha sido todo por tu causa o culpa.  Cada pequeño cambio que "aseguraste" en su momento percibir desde él no es sino sólo parte de un proceso que quizá creíste que te afectó directamente cuando, todo lo ocurrido con él, ha sido sencillamente eso: parte de su proceso pues, de yo asomar al tuyo, incluso notaría cambios radicales.

Quisieras seguir comparándolo con otro?
Y no, no podrás nunca asegurar en inicio que "le conociste pleno y entero sólo para ti" o que antes de sugerirte que asomaras al interior "ya sabías lo que encontrarías" ...sostengo que nadie (incluso ni siquiera yo) tendría la certeza de nada ante su aprendizaje, su modificación (si la hubiese) o su peso al final de su recorrido por la vida.


Y entonces?  Qué quedará por saber, por decir, por creer o especular? ...pues, si dices haberlo conocido en plenitud hacia ti, el cuestionamiento podría ser a manera de espejo.
Sólo entonces seré yo quien asome, quien lo tome entre mis manos, lo pese y observe su integridad... cosa que al igual que tú deseo enormemente.

sábado, 20 de septiembre de 2025

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Ya en alguna ocasión me había puesto a recapacitar en ello y aún no termino por descifrarlo pues, quiero creer, que el tema en sí es algo más que subjetivo o algo más que indescifrable.

Por otra parte, a mi edad, ya no resulta tan sencillo "hacer las paces" con mi manera férrea de pensar pues, gran parte de ella, se ha venido abajo con el paso de los años.
El tema: la mujer.

Cómo es que "debe ser" en esencia, en porte, en garbo, en conjunción con la salud o la luna; qué tipo de perfil debe llenar, su tiple de voz, su gana de luchar, su interés por ciertos tópicos, el cuidar de sí, de su medio social o de sus cercanos.
Qué educación tiene; cuán "perfecta" pretende ser, qué tan romántica, qué tanto valora su todo o qué tanto le afecta el decir o hablar de los demás entorno suyo para bien o para mal.

No pretendo con este texto descifrar el modelo femenino de mi gusto pues, las mujeres que he conocido "me han bastado" para colocar en mi razón un buen mosaico desde donde se desprende mi recapacitar, mi "evaluación" o mi juicio (estúpidamente denominado así).

Las mujeres que han marcado mi vida han sabido hacerlo a su manera... me han encontrado cada lado o arista de mi ser, de mi profesión y de mi sexualidad y ya no sé si deseo a alguien más que acompañe mis últimos días pues, a mi edad, "las cosas surgen por milagro y ya está algo gastado el diario".
Lo absurdo de lo repetitivo que suelo ser no creo sea de atracción para nadie... por ejemplo.

Y entonces, ese recapacitar en ellas, ese redescubrirlas basado en mi experiencia o intentar siquiera "elegir" ya no aplica para mí, pues primero me autoevalúo y todo se desvía para terminar en dicho autoanálisis sin poder llegar a algo concreto.
Siempre terminan ellas por ganar.

Y es que, cuando hablo de "ellas" sí, me refiero a cada mujer con la que topo en trayectos, en el transporte público, en mi trabajo o en la calle con el simple andar... desde ahí, me "rebota" al recuerdo cada uno de sus aromas y termino colocando un gesto en mi semblante.
Lo demás podría terminar en un simple suspiro anhelante o sencillamente continuar mi camino sin esbozo alguno.


Termino por sólo amar la gama que la vida ofrece, cada frase que me rebota en la mente al presenciar alguna escena y maravillarme con esa vastedad que anida mis recuerdos para sólo sonreír o llorar según sea el caso.

sábado, 23 de agosto de 2025

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Ella tiene ya una idea, al menos sé que la tiene.
Sé que le falta, que aún necesita más empuje, más detalle de cuanto le espera y poco a poco se ha convertido en mi mejor amiga... algo que se ha venido dando de manera muy paulatina pero con grandes pasos hacia lo seguro, hacia lo perenne.

Sé también que admite sus errores y, aunque no desea verlos más a fondo para trabajarlos, juntos hacemos que con cada encuentro haya comprensión, comunión, respeto, avance, sinceridad y cariño... ese cariño que demanda debido a su edad, a su naturaleza o a su integridad.

Su voz o su cascada de risa, por fortuna, no me recuerda a nadie más de su sexo que haya pasado anteriormente por mi vida con lo que todo se torna tan pleno y consistente que sólo atino a valorar cuanto encuentro tenemos como único e irrepetible... y a sabiendas que nunca me la "quitaré" de encima.

Ella tiene ya una ruta trazada, al menos sé que la tiene.
Sus pasos silentes y poco audibles me brindan una especie rara de seguridad de que existe aún alguien cercano que bien pudiera quedarse para toda la vida, que siembra certeza cuando habla, que se emociona con la poca emoción que le puedo mostrar y se interesa por lo poco interesante que puedo aún ser.

Los años me van ganando más a mí que a ella y en ocasiones puedo desesperar un tanto al tratar de sembrar lo más en su consciente como augurando el inevitable final, la separación definitiva o la lejanía debido a sus ocupaciones crecientes o profesión incipiente... y no es sino en la soledad de mi habitación que gran parte de ello sale a relucir luego de una cita.

Su llanto se ha mostrado en más de diez ocasiones y en más de treinta he compartido su tristeza, su decepción, su ira o alguna postura que no le es beneficiosa para vivir... es ahí cuando reluce lo mencionado anteriormente en cuanto a la comprensión, respeto, comunión y apoyo moral (aunque también a veces pareciera gustar de perder su libertad al aferrarse de algo o alguien más).

Ella tiene ya una idea y una ruta, al menos sé que la tiene...
Me daría cuenta de inmediato si ello no fuera así y, gracias a lo actual y a su inquietante juventud, casi aseguro que podrá llegar a ser más que amiga, más que amante, más que mujer cuando le sea preciso y, aunque probablemente al final no esté más cercano a ella para cerciorarme del todo, no dudo que, al menos ya posee una luz que provino desde mí para forjarla así: plena, entera, íntegra, benévola, segura de su ideal y/o esperando el siguiente reto para atajarlo vivencial, mundana o amorosamente.

Yo ya tengo una idea... al menos espero no estar equivocado.

martes, 22 de julio de 2025

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Qué tristeza que "prefieras vivir" con lastres rencorosos por meses, años o lustros... pareciera que en definitiva no terminamos nunca por aprender.

Es lamentable en verdad desperdiciar tu vida teniendo en consideración y en algunos momentos esos recuerdos dañinos, aquellas acciones de alguien más que te provocó dolor o suma incertidumbre... peor aún, cuando "el cagadero" ha sido iniciado desde ti y no termines por reconocerlo, por detenerte un poco y tratar de resolverlo diciendo que eres el ser más mentiroso (por conveniencia) que jamás nadie haya conocido!

Es lamentable en verdad que también termines conociendo ese lado oscuro, falso e interesado de alguien más que se decía cercano a ti cuando, tienes claramente y ante tus ojos que, el amor verdadero, no se anda con estupideces y puede ser reavivado con sólo tu presencia, sin necesidad de pedir perdón incluso... ese "perdón" debería ser pedido por ti hacia los demás; hacia aquellos a quienes en realidad has lastimado con tus falsos testimonios y que han resultado convertirse en una gran "olla de presión" que no tardará mucho en explotar.

Es lamentable en verdad que se tengan tres o cuatro versiones diferentes de una misma "biblia", de un mismo suceso o "credo", que por un lado tus lágrimas hayan quedado esparcidas y por otro las hayas provocado sin sentido aparente, sin sustento de reclamo y sin tregua... para, luego de algunos meses, volver a sacar a colación ese rencoroso lastre que, sostengo, a nadie le sirve pues ya se sentía olvidado y bien pasado por alto.

Es lamentable en verdad que se tengan qué repetir aquellas palabras y los hechos... aunque, si lo pienso mejor, podría ser benéfico dado que toda algidez ya no existe en el entorno o en los semblantes... ya se dijo lo que se dijo y se lastimó a quien resultó lastimado (a)... no es menester entonces dejarlo todo en el olvido y no estar cargando con "aclaraciones necesarias" cuando lo evidente está más que claro!!??


Es lamentable en verdad que, a estas alturas, pretendas sólo aclarar tus rencores y pedir explicación respecto a una frase o una acción ocurridas meses atrás sin antes primero limpiar el mierdero que dejaste en todas partes donde te "desahogaste" para vida de justificarte en cierta manera y que, a base de mentiras, todo el peso de los hechos recayera en todos... menos en ti.

Es lamentable en verdad el tener que remembrar el cochinero para "explicarte"... y no, no escribo este texto con enojo o molestia, sino con suma tristeza de ver, insisto, que no terminamos por aprender.

miércoles, 25 de junio de 2025

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Mi texto iba encaminado hacia el simbolismo que otorgamos de las gaviotas en las personas... y dije iba, pues otros pensamientos agobian de manera tal que destierran simbolismos y colocan realidades en ocasiones crudas.

Luego pues mi texto se encaminaba a lo esencial del amor y del simbolismo que de pronto otorgamos de él en el reflejo de algunas personas que nos rodean... y dije luego, pues tanto lo vivido y experimentado como lo real destierra simbolismo tal que tiende a terminar en suma decepción y desgana.

Después lo musical; ese entorno que algunos creen que posee dicha y misticismo al desarrollar notas y sonidos al trabajar en tal actividad... y dije dicha y misticismo, los cuales trocan en simple trabajo y actividad cuando la necesidad económica impera y cuando el disfrutar se convierte en compromiso.

Entonces lo social, lo amistoso, lo relevante de alguna relación con personas que suelen opinar diferente y/o que retroalimentan... y dije retroalimentan, no que pelean por sus ideales como únicos, que suelen ofender mientras simulan opinar y que se destacan más que los otros porque sólo piensan en ellos y "no desean perder una" de las tantas que se tocan.

Se suman aquí las noticias tanto internacionales como locales, la incipiente temporada de lluvias, los huecos sentimentales que no consiguen ser llenados, los traslados calurosos, el cansancio cotidiano... y termino por decir "hacia dónde escribo en esta ocasión"?


A pesar de todo escribo pues a ese simbolismo que existe aunque no se observe, al amor aunque no se vislumbre, a la música que siempre será plena y universal, a lo amistoso con todo y sus aristas, a los días lluviosos, calurosos o a los mismos traslados que nos llevan al lugar donde sigo creciendo humana, laboral o humanamente... y terminar por entender que antes de conciliar el sueño siempre destacas tú.

lunes, 19 de mayo de 2025

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Cómo es tan cierto que cada vida es un universo... que cada persona siente y refleja lo vivido a su manera... que cada catarsis debe ser experimentada por cada cual.

Lo cierto es que no deja de doler cuando tenemos de frente a aquel o aquella quien está padeciendo, quien está sufriendo su propio infierno sin que al parecer exista nada para mitigar un tanto el fuego que le devora... o en tanto que debemos permanecer inmunes ante dicho dolor (alguien tiene qué ser fuerte en esos momentos, dicen).

Cómo es pues que debemos estar al lado de aquel que sufre? Debemos permanecer en silencio y sólo escuchar? Debemos aparentar seguridad e intentar infectar al otro? Debemos estar ahí sólo para secar lágrimas y dejar que el río fluya? O debemos dejar que el terapeuta haga su profesional labor haciéndonos sentir más que inútiles...?

Quiero destacar aquí que es justamente por ello que existen profesionales en cada materia; que en ocasiones debemos dejar que ellos tomen la rienda del asunto y nosotros sólo fungir como el pequeño apoyo moral y de compañía para el dolido y, volviendo, qué mal se siente no poder hacer mucho o poco en quien padece y que, en ocasiones, nosotros ya pasamos por el mismo trance habiéndolo superado.

La vida es una gran escuela... mucho más poderosa que las propias instituciones educativas. Ese ir y venir constante siembra lo suficiente para después cosechar tanto amarguras como grandes recompensas. Todo va implícito ahí...


Qué chingados vamos a hacer en la cuarta dimensión si ahí no se fuma, no se bebe, no se come, no se hace el amor ni existe como tal el contacto físico...?
De qué se alimentará el amor ahí, qué se sembrará y qué se cosechará para vida de "pasar" a la siguiente?

Yo sé que más de alguno piensa regresar a esta tercera... los placeres y dichas que existen aquí son difíciles de no desear... aunque, quien sufre, no opine lo mismo en su momento.

P.D.
Aún en el recuerdo... volátil mariposa de Luz indeleble...  Ana-grama de Roma.

domingo, 20 de abril de 2025

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Después de todo, casi sostengo, que no es posible encontrar a "la pareja ideal" o a tu "media naranja" como coloquialmente dicen.

El paso de los años y la propia experiencia mundana y social nos brindan el conocimiento necesario y el raciocinio suficiente para entender esto.
Nuestra característica hormonal masculina para destacar lo carnal y físico de una fémina ha sido siempre el meollo primordial para nuestra elección de primera mano. Luego, por encima de esto, viene el convivir diario y a toda hora con quien elegimos... la mayoría de las veces con resultados decepcionantes (y lo podría decir para ambas partes).

Algunas personas opinan que "podemos cambiar" con el paso de los años... yo aseguro que mejor dicho se "sabe lo que se desea" con más certeza con dicho transcurrir anual... y nunca se termina por saber o finiquitar lo deseado.
Nuestro temperamento se torna más deficiente, menos tolerante (cuando debería ser a la inversa) y nos llegará a molestar incluso hasta el roncar de quien tenemos al lado al dormir.

Actualmente, la llamada liberación femenina (un tanto mal encauzada diría yo) sólo surca cierto aspecto de género cuando, sabemos, que sí deberíamos ser un complemento y no una individualidad que sólo lucha por "ciertos derechos".
Y no, no soy misógino... amo a la mujer por tanta perfección que posee mas, es su temperamento quizá el que hoy me aleja de elegir una para compañía.
Lo peor del asunto radica cuando no se dan cuenta ellas mismas del defecto mayúsculo que poseen y que termina por demacrar su presencia ante su hombre.

No soy un erudito en la materia ni he profundizado en el tópico para poder opinar... es sólo que, las mujeres que están cerca mío y con quienes he convivido, me hacen opinar hoy y resumir, como lo dije en inicio, que "no existe la pareja ideal" o "la media naranja" que se precisa...
El temperamento individual de cada parte deberá ser equilibrada por alguno de los dos en una relación pues no he conocido a dichos "dos" viviendo en amasiato que estén dispuestos a colaborar uno en pro del otro.


Mi manera de pensar ojalá pudiera cambiar con el paso de los días... y digo "días", pues no pretendo esperar años a que ello se modifique pues, a mi edad, ya las cosas "surgen por milagro".

domingo, 23 de marzo de 2025

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...llegará el momento en que no existirá la incertidumbre entre nosotros.
Que bien sabido es ya para ambos que nuestra postura resulta inamovible; que ha permanecido estática desde hace ya algunos años y que no habrá modificación alguna para un nuevo intento o para discernir lo ya repetido.
El silencio será más que cómplice...

...llegará el momento en que deje de simbolizar algo en nosotros la luna.
Que bien sabido es ya para ambos que simbolizó cierto renacer, cierta intimidad o cierto crepúsculo a la intimidad o al descanso y se convertirá en sólo el satélite natural terrestre que es.
La luz que emana desde ella será más que cómplice...

...llegará el momento en que el mar será sólo eso para nosotros.
Que bien sabido tendremos ambos que sí se tornó en el más celoso, en el más grandioso, en la belleza extrema ante nuestros ojos y que también supo interceder íntimamente alguna noche o ciertos días colmados de atisbos de comprensión y complicidad.
El rugir de su oleaje será más que cómplice...

...llegará el momento en que el atardecer deje de impregnar color a nuestros ojos.
Que bien sabido tendremos ambos lo que fueron esos inicios, esos recorridos y todos esos días que fenecieron junto a nuestro idilio, a nuestro deseo de conocer, de sanar, de interceder en cada dolor o en vaticinio del día venidero.
Su fulgor tenue característico será más que cómplice...

...llegará el momento en que la noche deje de ser la nota de nuestra canción.
Que bien sabido tendremos el haber cantado justo a dúo, al unísono y tratando de alcanzar las notas de amor necesarias para seguir susurrando melodías en cada recorrido, con cada amanecer, tras cada crepúsculo, frente al mar, a solas, mirando la luna o repasando minutos de felicidad.
La oscuridad será nuestra cómplice sin temor a equívoco...


...llegará el momento en que nuestro sueño deje de ser sólo eso.
Pues bien sabido tenemos ambos que llegará el despertar inevitable y la soledad nos invadirá hasta hacernos volver a aquellos otros que poseíamos y que hoy son sólo recuerdos...
La vida misma será cómplice el resto que nos quede.

miércoles, 26 de febrero de 2025

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Y esto es a lo que muchos llaman "vida"?  Y me refiero a la actividad rutinaria y cotidiana que nos convierten en sólo entes trabajadoras que van y vienen semana a semana, mes a mes, año tras año...

Pronto cumpliré mis 58, y recuerdo bien este número como algo representativo de mi infancia, cuando aún no sabía lo que haría con mi ser en cualquier aspecto... y fue entonces que intentaba descubrirme y descubrir cada detalle que me formaría y diría quién y qué soy actualmente.

Y podríamos decir que, actualmente, no existe "gran cosa más por conocer, por sentir o experimentar".
Es extraño ver cómo las personas se aferran a la vida cuando, prácticamente, ya lo han visto casi todo, ya han sentido casi todo y sólo observan el desenvolvimiento de la prole o de los más allegados amorosa, amistosa o filialmente.

En lo personal, descubrí desde temprana edad lo que era padecer por una mujer, el cómo el estudio se iba filtrando en el quehacer y representar así una actividad que me orillaría a ser quien soy profesionalmente hablando.  En este mismo colmarme de estudio conocí muchas de las mieles que ofrece el romance y el sexo.  Las amistades sólo jugaban un papel secundario (muy secundario) pues mirando su actuar y estar cercanas a mí fue sencillamente que conocí también el no desear ser o estar en "los zapatos" de alguno de ellos.

A mi temprana edad el extrañar se filtró recio en mi sentir, algo de deporte compartió muchos de mis días y sí, también llegué a ser cuan vago se pudo acompañado por este o aquel quien no sólo instruía mis días, sino que a la vez me dictaba con cada actuar que no era ese mi futuro a largo plazo.

En cada uno de los viajes entendí el quehacer en otras latitudes y las costumbres de quienes habitaban ciertos lugares mostrándome así lo que desearía para mi futuro. Llegué a amar a mi país, a apreciar su cultura y arte, su gente y a la vez crecía acompañado de la caja idiota que nos dictaba una manera quizá absurda de ver la vida o de al menos hacernos perder las horas frente a ella.  Con todos mis años, los cambios drásticos y vertiginosos de la tecnología.

De manera obvia, la música!  Tanto en la radio como en mi propia interpretación a la guitarra... más allá, mi pasión volcada en ese arte que aún me sostiene en todo ámbito y me refuerza semana a semana, día a día, hora tras hora.

Cada una de las mujeres que acompañaron en su época mis meses lograron depositar en mi alma el conocimiento amoroso, la desdicha, la inconsistencia, el celo, el nerviosismo, el deseo acérrimo hacia la piel u otras partes específicas del cuerpo femenino.  Conocí el desvarío, la intimidad, la inmoralidad, la sensualidad, la complicidad, la fidelidad, la maravilla del amanecer estando acompañado, lo perfecto de la desnudez, la soledad e innumerables placeres y adjetivos que me resultaría imposible describir en totalidad aquí... Y gracias a una de ellas, qué decir del convertirme en padre de familia!

(Sí, ella, la que más... el amor más grande que pude haber vivido, la palabra con mayúsculas al igual que su nombre.  El sentirme pleno en todo ámbito, todo!  Mi musa entera.  La única que ha conseguido resumir mis días y entender que nada me falta por vivir. La que luchó a mi lado para conseguir todo lo material deseable económicamente hablando y que tiene aún quizá las mismas llagas que yo y las ganas de continuar mirando crecer a otros, casi, sin pensar en sí misma... Me llevaría horas escribir y describir tanto y tanto).


Y entonces vuelve la pregunta: para qué seguir despertando en el día a día "si ya todo está consumado"?
Cuando la vida ya se consumió en ser un gasto constante, un trabajo incesante, una lucha perenne, una repetida actividad que ya no va hacia ninguna parte.
No se supone que esto, lo actual, es lo que es en sí el motivo de vivir...  No le encuentro sino sólo trazar el camino a las nuevas generaciones.  Destino?  Qué destino?  Calidad de vida?  Qué calidad?

Recompensas... las tuve en su momento. Esas ya las viví.
Pasado?  Mucho y en exceso... futuro?