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Y esto es a lo que muchos llaman "vida"? Y me refiero a la actividad rutinaria y cotidiana que nos convierten en sólo entes trabajadoras que van y vienen semana a semana, mes a mes, año tras año...
Pronto cumpliré mis 58, y recuerdo bien este número como algo representativo de mi infancia, cuando aún no sabía lo que haría con mi ser en cualquier aspecto... y fue entonces que intentaba descubrirme y descubrir cada detalle que me formaría y diría quién y qué soy actualmente.
Y podríamos decir que, actualmente, no existe "gran cosa más por conocer, por sentir o experimentar".
Es extraño ver cómo las personas se aferran a la vida cuando, prácticamente, ya lo han visto casi todo, ya han sentido casi todo y sólo observan el desenvolvimiento de la prole o de los más allegados amorosa, amistosa o filialmente.
En lo personal, descubrí desde temprana edad lo que era padecer por una mujer, el cómo el estudio se iba filtrando en el quehacer y representar así una actividad que me orillaría a ser quien soy profesionalmente hablando. En este mismo colmarme de estudio conocí muchas de las mieles que ofrece el romance y el sexo. Las amistades sólo jugaban un papel secundario (muy secundario) pues mirando su actuar y estar cercanas a mí fue sencillamente que conocí también el no desear ser o estar en "los zapatos" de alguno de ellos.
A mi temprana edad el extrañar se filtró recio en mi sentir, algo de deporte compartió muchos de mis días y sí, también llegué a ser cuan vago se pudo acompañado por este o aquel quien no sólo instruía mis días, sino que a la vez me dictaba con cada actuar que no era ese mi futuro a largo plazo.
En cada uno de los viajes entendí el quehacer en otras latitudes y las costumbres de quienes habitaban ciertos lugares mostrándome así lo que desearía para mi futuro. Llegué a amar a mi país, a apreciar su cultura y arte, su gente y a la vez crecía acompañado de la caja idiota que nos dictaba una manera quizá absurda de ver la vida o de al menos hacernos perder las horas frente a ella. Con todos mis años, los cambios drásticos y vertiginosos de la tecnología.
De manera obvia, la música! Tanto en la radio como en mi propia interpretación a la guitarra... más allá, mi pasión volcada en ese arte que aún me sostiene en todo ámbito y me refuerza semana a semana, día a día, hora tras hora.
Cada una de las mujeres que acompañaron en su época mis meses lograron depositar en mi alma el conocimiento amoroso, la desdicha, la inconsistencia, el celo, el nerviosismo, el deseo acérrimo hacia la piel u otras partes específicas del cuerpo femenino. Conocí el desvarío, la intimidad, la inmoralidad, la sensualidad, la complicidad, la fidelidad, la maravilla del amanecer estando acompañado, lo perfecto de la desnudez, la soledad e innumerables placeres y adjetivos que me resultaría imposible describir en totalidad aquí... Y gracias a una de ellas, qué decir del convertirme en padre de familia!
(Sí, ella, la que más... el amor más grande que pude haber vivido, la palabra con mayúsculas al igual que su nombre. El sentirme pleno en todo ámbito, todo! Mi musa entera. La única que ha conseguido resumir mis días y entender que nada me falta por vivir. La que luchó a mi lado para conseguir todo lo material deseable económicamente hablando y que tiene aún quizá las mismas llagas que yo y las ganas de continuar mirando crecer a otros, casi, sin pensar en sí misma... Me llevaría horas escribir y describir tanto y tanto).
Y entonces vuelve la pregunta: para qué seguir despertando en el día a día "si ya todo está consumado"?
Cuando la vida ya se consumió en ser un gasto constante, un trabajo incesante, una lucha perenne, una repetida actividad que ya no va hacia ninguna parte.
No se supone que esto, lo actual, es lo que es en sí el motivo de vivir... No le encuentro sino sólo trazar el camino a las nuevas generaciones. Destino? Qué destino? Calidad de vida? Qué calidad?
Recompensas... las tuve en su momento. Esas ya las viví.
Pasado? Mucho y en exceso... futuro?
miércoles, 26 de febrero de 2025
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