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Recuerdo que, en aquel tiempo, mi afán por tener, poseer y amar a una mujer era profundamente intenso.
Desde mi niñez, ya pensaba y convivía con una de ellas aunque no supiera ni siquiera limpiarme correctamente la boca después de comer.
Tendría alrededor de diez años cuando ya soñaba con aquella niña rubia que pasaba en las afueras de la escuela y que me invitaba a idear cosas lindas, sensaciones agradables y un mundo pleno... y todo resultaba más que estúpidamente absurdo e irrealizable debido a mi edad... pues jamás pude siquiera besarla debido a la timidez propia de mis años.
Después de que la inseguridad se apoderara de mí y de mi integridad en mi adolescencia, asomaron algunas otras féminas que despertaban al romántico que desde siempre anida en mi interior convirtiendo cada tarde en un posible encuentro meloso que "prometía durar" por siempre... cosa que, de manera obvia, jamás sucedió pues ninguna de ellas siquiera se fijaba en este humilde escriba.
No fue sino hasta mi época de estudios en preparatoria que padecí realmente ese deseo por tener, poseer y amar a una mujer. Quiero creer que la testosterona cooperó bastante para que se sustentara y fijara aquel deseo y trocara a casi una obsesión. Y no, tampoco fue ahí que pude lograrlo pues, casi sostengo, todo se debió a mi inseguridad y a mi manera de proceder más romántica y soñadora que activa sentimental y/o sexualmente.
Más que entrados mis veinte años de edad, los sueños y los deseos pudieron consumarse un tanto y desde ahí pude débilmente trazar líneas amorosas, sexuales, posesivas y demás rumbo al sueño latente y perenne respecto a la mujer que deseaba a pesar de mi inestabilidad, inseguridad, dolor sentimental y desgana incipiente para formalizar algo.
Era entonces que el deseo de "formalizar" ya en sí predecía fracaso o debilidad de lazos y permaneció así por casi una década.
Probablemente, reitero, me hizo falta ser más entregado (así como observo que lo hacen los jóvenes desde sus años en secundaria) más arriesgado (aunque terminara sumergido en algún vicio a muy temprana mi edad... sí, así como lo están tantos escolares) o más arrebatado y despojar así de golpe el corazón de cualquiera de aquellas féminas a costa de lo que fuera...
Así, así como lo observo hoy en aquellos tantos desde mi perspectiva de padre, de viejo, de abuelo o desde el ser quien "asesinó" más de dos corazones sin haber sido consciente a pesar de jactarse tímido e inseguro desde mucho tiempo atrás.
viernes, 27 de marzo de 2026
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